febrero 25, 2026

“Morena y Layda incapaces de frenar la violencia en Sonda de Campeche”; PRI exige protección real

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Campeche denunció que la inseguridad en la Sonda de Campeche ha alcanzado niveles alarmantes, afectando tanto a pescadores como a trabajadores de la industria energética. Según el tricolor, los constantes asaltos, extorsiones y ataques a embarcaciones evidencian la incapacidad del gobierno de Layda Sansores y de Morena para garantizar condiciones mínimas de paz y seguridad en la zona.

“Morena ha abandonado a nuestra gente y ha dejado que la violencia se apodere del mar. Los pescadores campechanos salen a trabajar con miedo, mientras el gobierno se limita a dar discursos vacíos sin ninguna estrategia real”, señaló la dirigencia estatal del PRI.

El tricolor subrayó que la Sonda de Campeche, que representa una de las principales fuentes de riqueza para México, hoy vive bajo el acecho de grupos criminales que operan impunemente ante la falta de vigilancia efectiva. La ausencia de políticas de seguridad y la negligencia gubernamental, aseguró el PRI, ponen en riesgo no solo a la población local, sino también a la economía nacional.

En este sentido, el PRI exigió al gobierno federal y estatal implementar un plan integral de seguridad marítima con presencia permanente de fuerzas de seguridad y coordinación real con los sectores productivos. De no hacerlo, advirtieron, la violencia seguirá aumentando y el abandono a los trabajadores será cada vez más evidente.

Por su parte, el dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, respaldó la denuncia de su partido en Campeche y afirmó que la indiferencia de Morena frente a esta crisis es inaceptable. “El PRI seguirá levantando la voz para defender a los pescadores y trabajadores del mar, porque la seguridad de los campechanos no puede estar en segundo plano”, sostuvo.

Finalmente, el PRI Campeche remarcó que la paz en la Sonda de Campeche no debe seguir siendo una promesa incumplida y llamó a la sociedad a no guardar silencio ante una realidad que pone en riesgo vidas y empleos en la entidad.