febrero 25, 2026

¡Alerta Máxima! El PRI Campeche expone la trampa de MORENA para condicionar el agua y castigar a los productores con nueva ley

El PRI Campeche advierte que la nueva Ley de Aguas impulsada por Morena no busca cuidar el recurso, sino controlar políticamente a los productores, imponiendo restricciones arbitrarias y condicionando el acceso al agua.

El PRI Campeche encendió las alarmas tras analizar la propuesta de Ley de Aguas que el gobierno de Morena pretende aprobar en las próximas semanas. Según el partido, esta legislación representa una trampa peligrosa que permitiría al oficialismo condicionar el acceso al agua —un derecho humano esencial— a conveniencia política. Productores, agricultores y ganaderos serían los primeros afectados por un marco legal que castiga, limita y persigue a quienes no se alineen con el gobierno.

De acuerdo con el tricolor, Morena busca crear un sistema de permisos, sanciones y controles excesivos que podrían dejar sin agua a comunidades enteras. Para el PRI Campeche, esto no es una política pública, sino una herramienta de presión política que podría usarse para intimidar, castigar y doblegar a los sectores productivos del estado. “El agua no puede convertirse en un arma del gobierno”, advirtió la dirigencia estatal.

La mayor preocupación radica en que la ley otorga facultades discrecionales para retirar concesiones, imponer multas desproporcionadas y negar el suministro del recurso a productores que han trabajado la tierra durante generaciones. Bajo esta propuesta, campesinos y ganaderos quedarían a merced de decisiones burocráticas que podrían paralizar cultivos, destruir economías locales y profundizar la crisis del campo campechano.

El PRI Campeche denunció que detrás del discurso oficial de “ordenar y modernizar” la gestión del agua, en realidad se esconde un intento por controlar políticamente a las comunidades rurales. Si la ley avanza como propone Morena, el acceso al agua podría convertirse en un mecanismo para premiar lealtades políticas y castigar cualquier forma de oposición. “Quieren un estado sometido, no un estado productivo”, señalaron.

Ante este escenario, el partido reiteró que no permitirá que se apruebe una legislación que atente contra la libertad, la producción y el derecho humano al agua. Diputados federales y locales del PRI han comenzado a coordinarse para frenar esta imposición y exigir un proceso legislativo transparente, técnico y centrado en las verdaderas necesidades del campo. “Vamos a defender a los productores, a las familias y a Campeche de esta trampa. El agua es vida, no propaganda”, concluyó el tricolor.